sábado, 26 de diciembre de 2009

PRESENTE AUSENCIA




Hasta mi rostro
llega el aire fresco,
que el suave viento
trae del Comapedrosa.

Alzó a su paso
rastros de tu aroma,
y de tu dulce risa
me entrega el eco.

Como me pediste,
te busco en el cielo;
brillantes astros
evocan tu memoria.

Errados por el fulgor
de tu blanca estrella,
confundidos vagan
los reyes magos.

Así, sin darme cuenta,
siempre estas presente,
a pesar de la ausencia.

Así, en plena consciencia,
sigo amándote,
tu recuerdo me alienta.

jueves, 17 de diciembre de 2009

DE GAVIOTAS Y AUSENCIAS...




Abrí los ojos y ahí estaba.
El complaciente astro reverberaba en cada pared de la habitación, a una hora que impredeciblemente, nos había sorprendido.
Sus alongadas pestañas permanecían impávidas, mientras yo disfrutaba de esa sensación de plenitud que me invade cuando estoy junto a él.
Después de tanto tiempo de nostalgia, ya no habían excusas para sentir lo que estaba sintiendo y tener la certeza de que mi amor por él, casto e inquebrantable, iba a acompañarme el resto de mis días.

Sus manos son las de un virtuoso pianista, expresivas y eufónicas, igual que su actitud, en consonancia con su equilibrio, que a veces pareciera inverosímil, por su magnánima dedicación a todo ello.
Siempre creí que esto, ya no brotaría de la misma forma que lo hizo en el pasado, que los arañazos que aún se vislumbraban en mi piel, impedirían un amor íntegramente sano, pero de nuevo, me equivoqué.
Esa mañana de invierno, con el gorjeo de las gaviotas revoloteando encima de nosotros, pude advertir ese sentimiento. Pude fijarme en el momento y de nuevo, ser feliz.

Hoy abrí los ojos y no estaba ahí.
El sol no se puso en ninguna pared. Ni siquiera lo vi venir.
Sus manos están muy lejos, pero su voz, hoy más que nunca, acompaña mi decisión, pero también mi vacío y mi tristeza.
Esta mañana de invierno, él, no estaba ahí…

miércoles, 16 de diciembre de 2009

DUERMEVELA



Porque te amo velo la noche,
oníricos pájaros nocturnos
merodean el defectivo tálamo
en el que lloro tu ausencia.

El silencio desespera al anhelo,
la frustración azuza el reproche,
mi corazón es huésped de esperanzas,
para ver los tuyos, cierro mis ojos.

Añoro tus distraídos pasos por el parque,
mientras regalas vida a la piel negra
y los ávidos dedos asiéndose a tu cintura,
acercando el cielo a mi sedienta boca.

La madrugada esquilma la lucidez,
entenebreciendo el duermevela,
y los pájaros son ahora cuervos
¿Por qué necesitas sus besos?

martes, 1 de diciembre de 2009

HOY




Hoy quiero desnudarte,
deleitarme con el elixir de tu fragancia
impregnando de aromas mi cuerpo y mi estancia.

Hoy quiero poseerte,
encontrarme en esos ojos de perlado ámbar,
sumergirme en tus rubís y febriles granates.

Hoy quiero perderme,
embriagarme de besos y abrazos,
envolver con mi deseo tu cimbreante cuerpo.

Hoy quiero extasiarte,
arrebatarte gemidos y placeres,
llevarte al edén donde transmuta la sustancia.

Hoy quiero dormirte,
anonadarte con la cansina nana
que mi corazón le cantará a tu oído reposado.

Hoy quiero decirte,
mecerme sosegado a tu orilla,
susurrarte que, sin ti, este columpio no tiene vida.