miércoles, 16 de diciembre de 2009

DUERMEVELA



Porque te amo velo la noche,
oníricos pájaros nocturnos
merodean el defectivo tálamo
en el que lloro tu ausencia.

El silencio desespera al anhelo,
la frustración azuza el reproche,
mi corazón es huésped de esperanzas,
para ver los tuyos, cierro mis ojos.

Añoro tus distraídos pasos por el parque,
mientras regalas vida a la piel negra
y los ávidos dedos asiéndose a tu cintura,
acercando el cielo a mi sedienta boca.

La madrugada esquilma la lucidez,
entenebreciendo el duermevela,
y los pájaros son ahora cuervos
¿Por qué necesitas sus besos?

1 comentario:

Baldwin y la demencia dijo...

Que buen poema, que buenas métaforas. "Los pajaros son ahora cuervos", tiene mucha fuerza.

Saludos!